Thursday 21 January 2021

LAS LEGUMBRES

Parece ser que las legumbres acompañan al hombre desde hace unos 10.000 años y que, junto con los cereales, fueron responsables de los primeros asentamientos humanos y, por tanto, del germen de las sociedades tal y como hoy las conocemos. Con el tiempo, se han ido incorporando diferentes tipos a la alimentación, constituyéndose en alimento básico de muchas cocinas y especialmente de la mediterránea.

Las legumbres son el fruto de las plantas leguminosas y su variedad es muy grande, aunque para el consumo humano solo se utilicen unas cincuenta especies. Las más populares son el garbanzo, las arvejas, la lenteja, las habas, las chauchas, los lupines, la soja, la algarroba y el maní, entre otros. Atendiendo a criterios nutricionales, las legumbres deben estar presentes en la dieta de 2 a 4 veces a la semana. En nuestra cocina, este alimento tiene una gran representación, con el frío se consumen más en forma de guiso, siempre acompañadas de verduras, hortalizas y en ocasiones también de carne e incluso de cereales, como el arroz.

NUTRIENTES Y SUS PROPIEDADES

Las legumbres han sido consumidas por la mayoría de las poblaciones porque son una buena fuente de proteína vegetal. Aunque son deficitarias en un aminoácido esencial, la metionina, al igual que los frutos secos, esta carencia puede compensarse comiendo las legumbres con cereales que sí contienen este aminoácido. Si queremos llevar una dieta vegetariana o simplemente consumir menos alimentos de origen animal, las legumbres son una alternativa ideal, siempre teniendo en cuenta que la dieta debe cubrir las necesidades de todos los nutrientes y ser equilibrada.

Las legumbres también son ricas en hidratos de carbono. Su contenido oscila entre un 30 y un 60%, dependiendo de si la legumbre tiene más o menos cantidad de agua. Contienen además una cantidad considerable de fibra, especialmente celulosa y pectina. Su aporte calórico es de unas 330 kilocalorías por cada 100 gramos.

La grasa que contienen las legumbres es poco apreciable, si exceptuamos la soja y el maní que son del tipo oleaginosas y de las que se obtienen aceites. Por el contrario, suelen contener cantidades importantes de minerales como el hierro  y el calcio, pero al ser de origen vegetal estos minerales se absorben menos que los de origen animal. En cuanto a las vitaminas, son ricas en las del grupo B, especialmente la B1 y el ácido fólico.

Si por algo deben comerse las legumbres es por un pequeño número de sustancias que las hacen extraordinariamente recomendables, estos son las saponinas, los fitatos y las isoflavonas:

  • Las saponinas son un tipo de esteroles vegetales que obstaculizan la absorción de colesterol y otros  lípidos en sangre, con el consiguiente beneficio sobre el riesgo cardiovascular.
  • Los fitatos (ácido fítico) eran, hasta hace poco, considerados sustancias antinutritivas dentro de la dieta, ya que obstaculizan la absorción de otros nutrientes especialmente minerales, e incluso pueden llegar a ser tóxicos. Tras numerosos estudios parece ser que reducen la presión sanguínea, regulan  la glucemia y la colesterolemia, previenen la aparición del cáncer y mejoran el sistema inmunológico.
  • Las isoflavonas, especialmente contenidas en la soja, contienen estrógenos naturales lo que las hace recomendables en la menopausia  al compensar la disminución de esta hormona en el organismo, lo que disminuye  los síntomas propios de este periodo de la vida de la mujer.

Estas sustancias ayudan a la absorción del calcio de la dieta, lo que compensa la descalcificación ósea y por tanto previene la osteoporosis. Esto explica porque las mujeres asiáticas, tradicionalmente grandes consumidoras de productos hechos a base de legumbres con alto contenido en isoflavonas, tienen una menopausia con menos síntomas que las mujeres occidentales.

Por último, conviene recordar que las legumbres deben estar en remojo un tiempo antes de ser cocinadas y no debe tirarse el agua de cocción, ya que en ella se contiene todavía nutrientes importantes que pueden ser aprovechados.

FUENTE: Ecomallorca 

Powered by WordPress. Crossover Theme by AWESEM.