Friday 14 August 2020

TIPS: ENFRIAR BEBIDAS CON UVAS CONGELADAS

Hoy hablaremos de la posibilidad de utilizar uvas congeladas para enfriar bebidas, como el vino o el espumante, logrando así que no se agüen. Esto les proporciona, además, un aspecto atractivo y el poder terminar la copa como cuando terminamos un vermú comiendo las aceitunas, aunque en este caso serían uvas.

Las uvas de mesa se pueden congelar, mejor dicho, todas las uvas se pueden congelar. Ya hemos dicho que hay un tipo de vino que se elabora con las uvas congeladas, el denominado icewine, eiswein o vino de hielo que se hace en países con climas muy fríos como Alemania o Canadá, entre otros. La uva sobremadurada se congela con las primeras heladas del invierno. Ahora bien, vamos a ver cómo congelar uvas en casa.

Hay quien prefiere congelar las uvas cortadas por la mitad y sin semillas, también hay quien las congela enteras sumergidas en agua e incluso quien las tritura y congela su jugo. Todas estas opciones las podemos tener en cuenta, pero la forma más sencilla es con uvas fuera del racimo (desgranado), enteras, simplemente bien lavadas y bien secas.

Una vez limpias y secas colocamos las uvas sobre una bandeja bien extendidas, sin que se superpongan entre ellas. Esta bandeja la introducimos en el congelador y la dejamos hasta que las uvas están congeladas. El tiempo dependerá del congelador, cuanto más baja sea la temperatura más rápido se congelarán y esto es bueno porque el producto sufre menos.

Cuando las uvas están congeladas se pueden pasar a una bolsa con cierre de cremallera, tipo Ziploc, y cerrarla sin que guarde aire en su interior, de este modo ocupan el mínimo espacio posible y no están pegadas entre ellas, de esta forma será fácil retirar la cantidad de uvas que deseemos cuando las necesitemos.

Hay que decir que después de este proceso las uvas no resultan igual que frescas, la congelación rompe las paredes celulares de la fruta y cuando se descongela su textura es más blanda, las uvas parecieran que son cremosas.

El tiempo que se determina para mantener la fruta congelada sin que pierda muchas propiedades es de entre 6 y 12 meses.

FUENTE: Gastronomís y Cía.

IMAGEN: Eunice

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