Tuesday 23 April 2024

TOXINAS ALIMENTARIAS

Lo primero que hay que tener en cuenta cuando se habla de toxicidad, es que no existen riesgos en el consumo de un producto alimenticio siempre y cuando esté aprobado por algún organismo competente oficial. Dichos organismos responden a cánones preestablecidos que se aplican sin excepciones. Es por eso muy importante elegir con atención el lugar en el que compramos los alimentos.

Según establece el Código Alimentario Argentino (CAA), los establecimientos, ya sean fraccionadores, productores o elaboradores, deben tener autorización ante la autoridad sanitaria competente y registro de los productos alimenticios que comercializarán. Cuando el producto o el establecimiento fue aprobado, recibe de la autoridad sanitaria un número de Registro Nacional. En el caso de establecimientos es el RNE (Registro Nacional e Establecimientos) y para productos el RNPA (Registro Nacional de Productos Alimenticios).

El Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) es el encargado controlar los niveles de toxinas en los moluscos, debido a la Marea roja.  Llamada así por la coloración que adquiere el agua del mar, es un fenómeno natural que se debe a la proliferación de diferentes tipos de algas que, en cierto momento y por determinadas condiciones ambientales, se multiplican en el mar en forma excesiva originando altas concentraciones de toxinas. Cuando esto ocurre se prohibe el consumo especialmente de moluscos bivalvos, como las almejas, los mejillones, las ostras, los berberechos o las vieyras. Se recomienda adquirir o consumir estos moluscos en comercios habilitados, ya que previamente fueron controlados en laboratorios oficiales.

Es importante recalcar que el calor no elimina las toxinas, lo que significa que aunque se cocinen alimentos que puedan contener sustancia tóxicas, las toxinas no se destruyen. No ocurre lo mismo con las bacterias

Otra toxina que hay que tener en cuenta es la que produce la papa. Se llama solanina y es un pesticida propio que a la papa le sirve como protector natural. Pero no está presente en cualquier papa, sólo en las partes verdes y especialmente en la piel. Esta toxina afecta solamente a los niños, pero en cualquier caso conviene asegurarse de eliminar cualquier parte verde, ya que produce trastornos estomacales.

Hay quienes hablan de la toxicidad del atún enlatado, por el alto contenido de mercurio que tiene, pero estudios realizados recientemente por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, aseguran que los grupos de alto riesgo (mujeres embarazadas, mujeres lactantes y niños), pueden consumir sin problemas hasta 340 gramos de atún claro, lo que equivale a casi tres latas. Cabe recordar que el atún ya tenía el mercurio dentro antes de ser enlatado, con lo cual los mismos cuidados se deberían tener con el pescado fresco.

Aunque los japoneses consideran al Pez globo (llamado también Puercoespín de mar) como un manjar, la carne del pez globo contiene un veneno mortal llamado tetrodotoxina, que el pez utiliza como herramienta de defensa. Si está decidido a probarlo, asegúrese de que sean peces criados en cautiverio, ya que esos no producen la toxina.

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