Thursday 21 February 2019

EL MILAGROSO AJO NEGRO

El ajo negro es un ingrediente de alto valor en la cocina asiática, ya que por sus propiedades antioxidantes, se considera un tesoro capaz de alargar la vida de quien lo consume.

En Corea y Tailandia, que es donde más explotan su valor, suelen utilizarlo como componente en bebidas energéticas y curioso ingrediente en la elaboración del chocolate.

El ajo negro se conoce en América durante el año 2008, cuando en la ciudad estadounidense de San Francisco, se comenzó a comercializar esta variación del popular ajo. Este “nuevo ingrediente” se apoderó de sustanciosas recetas y se abrió camino en el continente.

En la actualidad, el ajo negro se obtiene de la fermentación del ajo común, atravesando un lento proceso que consiste en el sometimiento de los bulbos de ajo a altas temperaturas, y del cual resulta una “cabeza de ajo con los dientes negros”. El sabor es ligeramente dulce de fondo balsámico, su volumen es notablemente menor y su textura es más suave y ligera.

Las propiedades del ajo negro se han venido estudiando desde hace ya varios años, entre ellas se pueden destacar la eficacia que posee este bulbo para mejorar la inmunidad del cuerpo, retrasando el envejecimiento y disminuyendo efectivamente la fatiga, además de colaborar con el correcto ajuste de la presión arterial, azúcar en sangre y niveles de colesterol.

La capacidad antioxidante del ajo negro es 10 veces mayor a la del ajo fresco, siendo un alimento totalmente natural, sin aditivos ni conservantes, manteniendo la misma fragancia característica de su estado fresco. Su alto contenido en aminoácidos, polifenoles, proteínas, vitaminas y oligoelementos, lo convierten en una muy útil herramienta para mejorar la fuerza física, combatir el insomnio, proteger el hígado, prevenir los resfriados, incrementar la actividad prostática, actuar como anticancerígeno y procurar el buen funcionamiento del organismo en general.

USOS DEL AJO NEGRO EN LA COCINA

Al igual que su presentación convencional, el ajo negro se puede consumir tanto crudo como cocido (sofrito, horneado, etc.), sin importar el aspecto de éste milagroso ingrediente Es de uso versátil, puede ser perfectamente usado tanto por los más expertos en la cocina como por novatos que gustan probar de nuevos y diferentes platillos, conservando ese saludable factor que potenciará el valor de la preparación.

HACER AJO NEGRO EN CASA

Aunque se puede encontrar en tiendas especializadas, también es posible hacer ajo negro sin salir de casa; solo se debe someter las cabezas de ajo fresco a un proceso de fermentación, en una temperatura aproximada de 55 ºC durante unos 30 o 40 días. Una opción para lograr esto es haciendo uso de la popular olla arrocera.

FUENTE: The Gourmet Journal

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