Sunday 17 October 2021

LOS PETIT FOURS

Los Petit-four son preparaciones de pastelería y confitería muy diversas, que tienen en común su tamaño reducido y que se comen de un bocado. En Argentina, Uruguay y Paraguay se los conoce como «masitas».

Indaguemos un poco en la historia para conocer mejor este dulce. El nombre se remonta al siglo XVIII, cuando los hornos se construían de obra, de modo que la cocción de las piezas más pequeñas tenía lugar à petit four (a horno pequeño) es decir, con el horno prácticamente apagado.

Lo primero que se considera como un petit four son los bombones, mazapanes, pralinés y frutas confitadas, muy de moda durante el Renacimiento. Después aparecieron otras elaboraciones más imaginativas, prácticamente obras de arte en miniatura.

Hoy en día se distinguen cuatro categorías: los frescos, blandos, salados y secos.

Petits-four frescos, son los más clásicos. Son miniaturas de pasteles más grandes. Después tenemos los glaseados de diferentes formas, que normalmente tienen una base de bizcochuelo esponjoso. Soportes de chocolate, glaseados de fondant, cremas pasteleras, de almendras, emborrachados, son partes sustanciales de estas mini preparaciones.

Los pastelitos compuestos por una base de almendra o avellana con un compuesto de bizcochuelo son los petit-four blandos. El más clásico es el financier.

Los petit-four salados son preparaciones de masas hojaldradas (por lo general), que se cubren o se rellenan de ingredientes salados (paté, jamón, queso, semillas, salmón, etc.)

Por último tenemos los petit-four secos que son pastelitos o galletas secas destinados a acompañar las cremas de postre, cremas heladas y sorbetes (lenguas de gato, macarrón, etc).

FUENTE: Directo al paladar

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