Saturday 26 September 2020

YOGURT NATURAL Y YOGURT GRIEGO

El yogurt es uno de los alimentos más apreciados por sus beneficios para la salud. El científico Elie Metchnikoff, premio Nobel de fisiología en 1908, sostenía que la leche fermentada prolongaba la vida. Entre muchos beneficios, el yogurt se digiere más fácil que la leche, porque en el proceso de fermentación la lactosa se convierte en ácido láctico. También refuerza el sistema inmunológico.

Entonces, ¿por qué encasillarlo en el desayuno? Es un producto muy versátil que puede emplearse en recetas muy diferentes, desde acompañar una granola, ser ingrediente de tortas y budines, ser la base de marinadas y salsas -como la Tzatziki-, o formar parte de platos tanto dulces como salados.

Es muy fácil prepararlo de forma casera. Sólo se necesita un yogurt y leche. Sí, un yogurt, porque es más fácil de encontrar que la bacteria necesaria para que se forme.

¿Y cuál es la diferencia con el yogurt griego? Simplemente que se deja drenar el yogurt, para eliminar el suero y así lograr una consistencia más cremosa y espesa.

YOGURT NATURAL Y YOGURT GRIEGO

Para obtener un yogurt más espeso, sin llegar a un yogurt griego, agregar 3 o 4 cucharadas de leche en polvo descremada, disueltas junto con el yogurt que se le agrega a la leche.

Ingredientes

  • 1 litro de leche (no ultrapasteurizada)
  • 3 cdas. de yogurt natural a temperatura ambiente

Preparación

  1. Poner la leche en una cacerola y llevar a fuego medio. La leche tiene que alcanzar una temperatura de 82 °C, que es aproximadamente cuando burbujea levemente en los bordes.
  2. En ese punto, apagar el fuego y dejar reposar 5'. Retirar la nata que pueda haberse formado con una espumadera.
  3. Retirar de la hornalla y dejar que alcance los 46 °C. Eso ocurre tras unos 20', cuando introduciendo el meñique se puede contar hasta 8 sin quemarse. Si se enfrió de más, hay que volver a calentarla para que llegue a la temperatura deseada. Esta temperatura no es arbitraria, sino la necesaria para que se desarrollen las bacterias.
  4. En un bowl mezclar bien el yogurt con un cucharón de leche, hasta lograr una mezcla totalmente uniforme. Incorporarlo a la cacerola, apenas mezclando, y tapar. Envolverla con una frazada gruesa o toallones y dejarla en un lugar "tibio". Puede ser dentro del horno con la luz prendida, por ejemplo. También se puede poner dentro de una conservadora o directamente en un termo calentado previamente. El yogurt debe incubar entre 6 y 12 horas, cuanto más tiempo más espeso y más agrio. No hay que tocarlo durante el proceso, lo mejor y más seguro es dejarlo toda la noche.
  5. Pasado ese tiempo, es el momento de separar las 3 cdas. de yogurt que nos servirán para el siguiente, y que podemos tener en el freezer hasta por 3 meses.
  6. El yogurt ya está listo, pero hay que llevarlo a la heladera por 4 a 6 horas para que adquiera mayor consistencia, en un recipiente hermético de plástico o vidrio, en el que dura hasta 2 semanas en la heladera.
  7. En el caso de querer yogurt griego, que es más cremoso y espeso, poner un lienzo en un colador, apoyado sobre un bowl, volcar el yogurt y dejar drenar el suero, por lo menos por 1 hora en la heladera.
  8. Ese liquido está lleno de vitaminas y minerales, así que se puede poner en una sopa o en un jugo.
http://www.misanplas.com.ar/2020/06/01/yogurt-natural-y-yogurt-griego/

IMAGEN: ©MISANPLAS

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